sábado, 13 de febrero de 2016

Lacra es mentira, y tu madre se ha drogado alguna vez.

Somos la lacra de una sociedad mentirosa y de plastelina, somos los niños perdidos, los yonkis, los constructores de una falsa utopía donde nada falla a nuestros ojos, pero todo resulta sucio pecado a los ojos de otros, que no entienden el respeto como una condición necesaria e inherente a todo acto humano. Condicionados desde el primer día que respiramos este aire podrido y corrompido, los jodidos humanos no somos capaces de contemplar una forma de vida que diste de la nuestra y respetarla por dispar que nos resulte. Sólo hemos conocido el juicio rápido, a la vista, de todo aquel que nos cruzamos. Rápido y propio, un juicio únicamente formado por una imagen momentánea, un rápido vistazo a todo aquello que chirría, que parece no enganchar en los asquerosos engranajes de este mundo, que están oxidados y huelen a coco y aceite bronceador. 
Hace tiempo decidí dimitir de que me importe una puta mierda el juicio rápido de cualquier persona que se crea con derecho a emitirlo hacia mi persona, decidí sudar de todos aquellos con ''autoridad proporencima del hombro'' que se crean que pueden incomodarme porque su ropa es más cara que el alquiler de mi casa. Que les jodan, matar focas para vestir zorras y mierdas por el estilo. Tu ropa define la mierda que tú quieras definir, no decide tu personalidad, vicios, costumbres, defectos o clase social. Nada significa una mierda, y esa es la clave de todo. Muestras lo que quieres mostrar, recibes lo que quieres entender y nada más es más cierto ni más real que eso. Todo lo que creas captar o entender por encima de eso es una puta mentira creada por el universo paralelo que te han construido en la cabeza. Nadie sabe con certeza que porcentaje de maravilloso bosque neuronal, verde y vibrante, lleno de vida, han conseguido quemar y edificar en bloques iguales y grises dentro de tu puto cráneo. La puta prensa, la TV, tu serie favorita y el puto internet han construido una sociedad autoedificada y estupidizada dentro de tu cerebro, le están sacando partido, recursos, beneficio. Y cuántos de vosotros os habéis dado cuenta de eso, jodidos idiotas. 
A lo mejor la TV tiene razón y sólo somos unos politóxicomanos, jodidos locos, conspiranoicos y colgados que anhelan una lejana jauja donde vivir en paz. Pero quizá, nuestros intelectos además de enfermos sean brillantes, y por ello capaces de encontrar una luz que descubra la mierda en la que nos vemos ahogados sin remedio ni remisión. Vive como quieras, te van a joder igual, Pero está en tu mano reírte de ellos o permitir que te hunda la mierda de sus sistemas de alcantarillado.