Me releo, y todo es cíclico. Al final es verdad que soy una puta espiral. No sé si os pasará a todos. O soy yo, que estoy maldita. Será que hay movidas que se te clavan y punto. Y siempre vuelven. Será que siempre gasto de más el punto y seguido. Será. Será que repito los verbos casi tanto como las actitudes. ¿O eran aptitudes?. Será, joder. Que hablo de más y sobretodo pienso de más. Que hablo fatal aunque sepa hacerlo como Dios. Porque puto puedo.
¿Y qué más puedo hacer? ¿Y qué no? ¿Y qué pasa si puedo, y no puto quiero en realidad?
Como todo. Como todos, como siempre. Qué será, será. Una puta mierda de año. Una puta mierda el mundo, señores. Una puta mierda todo. Y QUÉ. Qué será. Lo que quiera ser, será. La niña, que para eso es tan lista, tan capaz. Aunque esté hasta el mismísimo coño de todo. Y de ella misma.
Me perdonan por esta forma tan brusca de romper eso que llaman la cuarta pared. Me he tomado una licencia necesaria. Necesaria como ser humano, de comunicación, de llamada de socorro. Esto es una declaración de intenciones conmigo misma, y una llamada de auxilio hacia alguien. Esto es un mensaje a mi yo del futuro, para cuando lea esto dentro de unos meses. Que lo hará. Porque siempre lo hago.
NO SEAS TAN GILIPOLLAS, ESCRIBE MÁS, SIGUE LUCHANDO. PERO HAZLO DE VERDAD Y NUNCA, NUNCA, NUNCA TE OLVIDES DE TI MISMA. QUIÉRETE COÑO. SACA LAS PUTAS UÑAS, ABRILLANTA EL CALDERO, RÉZALE A LA LUNA. PONLE UNA VELA A TU COÑO, Y BAJA DIEZ GRADOS LA ESCARCHA. TE QUIERO (FUERTE).