miércoles, 30 de abril de 2025

THERE WE GO AGAIN X2

 Parte 2.

O parte 1994919383819191 millones de millones, ya perdí la cuenta.

Creo que estoy perdiendo el miedo a sentir. Pero creo que estoy ganando la confianza de afianzar límites. Creo que algunos de los cimientos que tanto me ha costado construir aún son jodidamente frágiles pero sienta tan bien verlos construidos que a veces me confío. 

No sé si me estaré lanzando sin paracaídas a otra caída libre pero bueno. Que si no siento no vivo y ya bastante vida me quito yo sola. Que esa sería otra parte pero tampoco me voy a flipar. 

There we go again... X2

 PARTE 1.

Alguien me ha hecho recordar que yo a veces vomito sentimientos (o me da calentura), los traduzco a letras, y lo llamo escribir. Y entonces he vuelto aquí. Y he borrado cosas. Y he pensado en cosas. Y si lo que me oculto de mí está escrito aquí? Y si he documentado la parte de mí de la que huyo, sin saberlo? Siempre he escrito sobre salir de la espiral y la espiral y el bucle que me atrapa y de que me pierdo. Y si me he estado fingiendo perdida porque no me quería encontrar? No sé muy bien ni qué es lo que me quiero decir porque a ver. Resulta que todo lo que me definía, no me definía. Pero todas las cosas en las que me escondía era para justificar que sí soy esas cosas.
Cómo no voy a estar hecha un lío pues qué quieres que te diga. Pero bueno hemos vuelto, a vomitar sentimientos. O no porque no sé si vuelvo o me purgo un poco y ya me olvido de mis letras. 

sábado, 27 de enero de 2024

(...) sent you a dm. (Hemos marcado estos mensajes como sensibles. Ver imagen/Denunciar).

Contenido de alta carga erótica
Lenguaje malsonante
Consumo de sustancias
Violencia sexual
Todos los personajes aquí mencionados son obra de ficción y no se corresponden con personas o situaciones reales. O SÍ.
🔥🔥🚒


Solicitud de mensaje en instagram. Abro los dms, y una sonrisita se me asoma. El tío más tóxico y jodidamente sexual que me ha escrito casi que igual nunca. 

Las conversaciones más hott y que más cachonda me han puesto puede que de mi vida. Dios. Es un jodido capullo. Le odio por ponerme tan cachonda con esa energía super masculina y dominante que está a todo su alrededor. Ni siquiera hemos quedado nunca aún porque me cae fatal. Pero joder esa cara que tiene. Esa forma de sonreír de medio lao y de moverse, como si el mundo estuviera puesto pa él. Es la personificación del privilegio blanco cishetero. Pero tiene esas manos hábiles, gastadas y bonitas. Y esa boca jugosa y de labios carnosos que sonríen con una puta seguridad en si mismo que roza el asco.

Pero es que hoy estoy tensa, harta, un poco triste y enfadada sobretodo. Y cachonda como una perrita con la puta ovulación. Así que le contesto con el tono más cerdo que se me ocurre. Y por puta primera vez acepto quedar con él. Aunque primero le hago insistir un poquito, porque parece que cuanto más le digo que no, más quiere follarme. Putos cerdos y puta cultura de la violación, si me permites que rompa esta atmósfera tan calentita que te estaba preparando. 

Y claro que insiste, sin parar. Le digo que sí al final, y le mando una foto de mi culo con el tanga negro que me he puesto después de mi ducha fría. Le hago esperar un rato antes de salir y sé que está cada vez más cachondo. Me pide que pare de escribirle hasta que llegue porque no puede más pero le respondo con una foto de mis tetas. Hemos quedado en su restaurante. Hace meses que quiero ir a ese sitio, aunque había pensado otro menú la verdad. En fin. Cuando llego la puerta está entreabierta. Me siento poderosa y confiada, además de bastante cachonda. Empujo la puerta, en realidad sin saber muy bien qué me voy a encontrar. Mientras se abre, una punzada de nervios me atraviesa pero la verdad, tengo muchas ganas de entrar.

Él está al fondo del local, sentado en una silla negra bastante imponente, fumándose un piti y con una cerveza abierta. Cierro y entro sonriendo. Que cara tiene, me cago en sus muertos, joder. Me mira con una seguridad y unas ganas que hacen que me ponga un poco tímida. Pero me acerco despacito sacando un porro de la riñonera. Lo prendo cuando llego a su altura.
Hola.
Hola, y esa puta sonrisa. 
Sé que le estoy mirando y se está dando cuenta de que se me cae la baba.
Cruzamos unas palabras de vacile y de aclarar un par de cosas. Me ofrece una cerveza y me abre el botellín. 

Vuelve a sentarse, de cara a mí. Estoy apoyada en una puta mesa de mármol negro brillante. Es una mesa preciosa, la verdad. Me siento y apoyo un pie a cada lado de su silla. Veo como me mira el coño y me derrito con su cara de cerdo. Jaja, me da risa ver lo cachondo que le pongo. Se acerca a comerme la boca y madre mía, esa lengua jugosa y caliente. Lame y muerde mi boca, mi cara, el cuello, las tetas. Le paro los pies, tengo las tetas sensibles. Cuidado. Y el pavo sólo me sonríe con carita de bueno. Y tiene cuidado pero sigue mordiendo y lamiendo mis tetas. La verdad es que me tiene loca, descontrolada. 

Se da cuenta y me separa las piernas con esas manos que saben bien lo que hacen, y me toca un poco el coño, por todas partes. Estoy ya bastante mojada, y sus dedos resbalan por mi carne. Y me besa la cara otra vez un momento mientras le lamo y le muerdo todo lo que puedo. Pero hunde su cara entre mis piernas y joder, como le gusta mi coño. Me devora, metiéndome los dedos a la vez, haciendo con ellos una curva deliciosa dentro de mí. Me pilla por sorpresa, la verdad pensaba que era de esos tíos que no comen coño. Pero joder sí. Me corro dos veces seguidas, y a la segunda noto como  parece que llueve desde dentro de mí, y me siento caliente y empapada. Él se está riendo y me besa mientras sigo corriéndome en sus dedos y le acaricio los labios con la lengua como una perrita sumisa.

La mesa de mármol negro brilla más que antes, y la verdad no sé como coño ha aguantado todo esto. 
Me aparto un poco de él, y me arrodillo en el suelo, mirando hacia arriba para verle los ojos castaños, brillantes y salvajes. El pantalón le aprieta la polla porque la tiene durísima, y presiono un poco con mi mano y con los dedos. Veo como se muerde el labio, y lamo y mordisqueo un poco la bragueta de sus vaqueros, justo antes de bajársela y sacarle la polla del pantalón. Está justo delante de mi cara, dura e imponente, con una vena que late ligeramente por abajo. Es una polla bonita, con un capullo de esos que chuparías como un calippo. Acerco mi cara y me la paso por los labios, la nariz, las mejillas. Y empiezo a llenarlo todo de babas, todo el tronco, la punta, los huevos. Me dedico a fondo, a lamer cada rincón, a escupirle para que me resbale por todas partes. Él me agarra la nuca, despacio pero seguro, y me mira a los ojos. Asiento con la cabeza, y dejo que me empuje toda esa carne por la boca, hasta el fondo. Me flipa comerle la polla. Me ahogo, la saliva cae al suelo haciendo ruido, y dejando unos charcos brillantes en el bonito suelo del restaurante. Que polla más deliciosa tiene, dura y caliente, y como me siente, y me pregunta, me acaricia, afloja y aprieta. 

Paro porque puedo sentir que está a punto de correrse. Pero no he terminado, quiero más, necesito sentir su cuerpo caliente y sudado contra el mío, necesito sentir esa polla y acariciarme mientras está dentro de mí. Él me levanta del suelo y me mira a los ojos sin parar, mientras me sonríe de medio lado y me sienta sobre él. Me agarra las caderas y se roza con mi coño, despacio, mirándome fijamente y suspirando de vez en cuando. Sus ojos contra las míos, y nuestras bocas se buscan y se huyen y sigo lamiendo su cara y su boca, lamiendo la saliva que me escupe en la cara, en los labios. Creo que me voy a correr otra vez y ni siquiera tengo su polla dentro todavía. Me siento jodidamente cerda y excitada y estoy empapada. Estoy mojando sus piernas, su polla. Y me levanto y me doy la vuelta, poniendo el culo en pompa justo en su cara, apoyando las tetas en la puta mesa de mármol, que está fría y se empaña con mi cuerpo caliente.

Le escucho resoplar y gemir mientras se toca la polla y se levanta y se acerca a mi culo. Me flipa que me agarre así de las caderas, clavando sus dedos, sus uñas, en mi piel pálida y suave. Tengo marcas de dedos por todas partes y. Sin meterme la polla, empieza a darme azotes. Suaves al principio, aunque no me lo espero y me sobresalto. Para y me giro y me mira a los ojos. Y que sonrisa aparece en mi cara. Sí.
Sigue dándome azotes, cada vez más fuerte. Mientras me pega más fuerte, empieza a acariciarme el clítoris y a meterme la punta de dos dedos, despacio. Me corro tan fuerte que llueve otra vez y me muerdo los dedos, dejando marcas de dientes.
Y de repente para, y me mete la polla de golpe hasta el fondo. Dios, joder, siento que voy a explotar, y me toco el clítoris con la otra mano, frotándome sin parar. Está tan sensible que me duele un poco, pero joder que rico se siente. Puedo notar su polla apretando desde dentro, y le oigo gemir mientras clava sus dedos por todo mi cuerpo, me agarra el culo, me acaricia las marcas de los azotes.
Puedo notar que se va a correr, porque gime despacio pero intenso, y se aprieta contra mi cuerpo, abrazando mi estómago y mordiéndome los hombros.
Me aparto y me doy la vuelta, agachándome y agarrando su polla con mis manos. Lamo su capullo rojito y duro hasta que vuelve a gemir de placer y siento como se corre violentamente entre mis labios, en mi boca. Unas gotas brillantes se escapan por las comisuras mientras no dejo de lamerle, y se estremece pero no se aparta. 

Me levanto riéndome a carcajadas, prendo el porro desnuda y con gotas de su corrida en las tetas. Le miro a los ojos y me muerde los labios. 
Recojo mi tanga y el vestido diminuto que llevaba, y me visto mientras fumo y él me mira.
Me doy la vuelta y me voy, oliendo a puro sexo, despeinada y llena de marcas de dedos y mordiscos.


martes, 23 de enero de 2024

Ingobernable.

 Últimamente me siento en una etapa jodidamente sexual. Estoy horny todo el puto día, me dan ganas de arrastrar el jodido culo por el suelo fresquito, a ver si entre el frío y el frotecito se me pasa un poco.

Porque chica, estoy hasta el coño de ser una mujer hetero. Estoy agotada. No puedo más. No quiero seguir intentándolo.

sábado, 11 de febrero de 2023

No sé qué etapa. Aceptación.

 Deja de luchar contra la espiral. Deja de luchar. 

El director de mi vida es Julio Medem y eso está bien.


Martes 23/01/24

Y aquí entra la Itziar del futuro, ya valiendo vergas del tono y estilo del blog que por otra parte nunca ha sido algo demasiado coherente.

  

PORQUÉ PROMETÍ DEJAR DE LUCHAR CONTRA LA ESPIRAL?

Casi me arrastra como casi siempre.

El surrealismo turbio mágico como temática vital, no es divertido si la espiral es tuya.


Medem, me enseñaste bien. Quiero desaprender.

sábado, 4 de febrero de 2023

Resignificando mi amor propio.

 Dos años sin escribir y por aquí está todo igual. Todo revuelto y lleno de caos. Aunque esta vez. Algo es distinto en mí. Quizá estos dos años han sido punto de inflexión. No retorno en mi cabeza a algunos puntos jodidamente dolorosos.

Y es que estos tres últimos años me han destrozado el cora, le han dado la vuelta a todo en lo que creía. He visto cosas de mí misma que no creía tener. Me he odiado y despreciado más que nunca. Me he dejado anular incontables veces, he perdido todo lo que tenía guardado en mí misma. Lo he escondido al fondo, lo he cubierto de mierda. 

Estaba full of shit por dentro, y sólo seguía creciendo hacia fuera. Tapando mierda con más mierda. Devorando migajas como erizos en temporada. Una puta vergüenza. Dejándome menospreciar y tapando mi magia, escondiéndola detrás de palabras que llenan de duda. 

Ya no calan las mentiras. Se me han abierto los ojos y no hay vuelta atrás. A veces aún cuesta auto quererse, valorarse. A veces aún cuesta darse cuenta de que te están dando las sobras otra vez. Pero ya no tengo hambre de migajas. Tengo hambre de valer lo que soy.

Siento que me estoy construyendo por fin. Que no hay antiguo yo al que volver porque lo he destrozado demasiadas veces. Y he transformado los pedazos en arte y belleza, porque sigo siendo la misma pero nunca seré igual. Nacimos desnudos (y solos) y el resto es performance. Ahora estoy montando la mía con nuevas herramientas y un amor por mí misma que no había en mis antiguas versiones.

Y este acto performático lleno de talento y brillo va a seguir activo y en constante transformación hasta que mi carne esté podrida y marchita. Pero la esencia siempre será la mía ahora. El drama será mío ahora, el dolor. Siempre míos.

Feminazi pa tu consumo.

Me cansé de la mirada masculina hace mucho. Me cansé de existir para y por ellos. Me cansé de nunca verme o sentirme suficiente. Me cansé de ser 'chica para', de tener que maquillar quién y cómo soy pa entrarte por el ojo y que me valores lo suficiente como para querer meterme la polla.

Me cansé hace mucho, pero hasta hace muy poquito no he sido capaz de verlo y desquitarme. Desquitarme de que me afecte que no me valoren por todo lo que soy. Que primito, es mucho. Desquitarme de dejar que me manipulen sin darme cuenta.

Me he cansao de que mi valor como mujer lo defina cómo y cuánto entro en tus estándares. De que me digan que me sexualizo a mí misma. Mi amor, sexualizar y cosificar a alguien no tiene que ver con cuánta carne te deja ver. Tiene que ver con la mirada masculina. Con la creencia patriarcal de que una mujer tiene que mostrarse como y cuando un tío quiera verlo. De que una mujer con un cuerpo normativo existe solo para su consumo. No nos consideran iguales, no somos personas con ideales, pensamientos, deseos y esperanzas. Somos un pussy clean o un melocotonazo. Pero no pensamos, no queremos, no esperamos. Somos solo un cuerpo deseable para su consumo.

Que os jodan. Que me voy a disfrutar, me voy a mirar, me voy a amar. Que tengo valor en todas mis facetas, no soy una cáscara vacía y apetecible para que anide tu ego.Y si te jode verlo sólo tienes que darte la vuelta. 

Empoderando lo que soy al completo. Válida, capaz, dulce, y jodidamente magnética. Todos los polos me repelen.

lunes, 30 de enero de 2023

Me ves pero yo a ti nunca.

A lo mejor es mejor cuando las quimeras son solo eso...
Lo idealizado siempre es mejor si se queda en su altar. Pero si lo trepas y apagas la vela, la puta oscuridad se adueña de todo, solo queda un humo ahogado y un olor a cera vieja quemada. 

Es una mierda cuando los días grises se me ponen negros y me hundo en el pozo de desidia y asco que no me deja verme. Me acuerdo de ti y te releo y no me creo nada pero claro las pelis. Las tuyas y las que me monto y las que ganan premios de academias. Me he olvidado de escribir con florituras y fingiendo que soy buena. Soy mejor y se nota más cuando te llamo primo.  Los contrastes. Y yo perdiendo el foco, porque no quiero acordarme de que la persona con la que me monté una vida de viejitos se me escapó entre los dedos con los años y las culpas. No quiero acordarme de que ahora soy una culpa más. No quiero acordarme de que te despediste de mí sin decírmelo. No quiero acordarme de que echo de menos que me escribas pa ver cómo estoy. O pa decirme que tengo un culo 5js sea lo que sea lo que coño quisieras decir con eso. 

Que sé que siempre  me has leído y no sé si aún lo harás. Echo de menos la idea que me creé de ti, echo de menos seguir pensando que algún día aquella movida del agujero dentro del agujero será un rincón real pa nosotros. Echo de menos quedar contigo dentro de un sueño y creer que va a pasar hasta quedarme dormida. Echo de menos idealizarte. Odio haberte descubierto como una persona que comete errores. Odio haberme convertido en un error pa ti. 

Quédate tranquilo si me lees. Ya no te lloro, sólo aún no me había reconocido todo esto a mí misma y en un día de mierda como hoy, he vuelto a repensarte. Me dueles como un eco, como una cicatriz vieja en los días raros. Me dueles de una manera muy extrañamente apacible. La vida es the choices we made ya sabes eso. Al menos fuimos choices 💦.


jueves, 4 de marzo de 2021

Patada y fuera.

Todo empezó cuando descubrí que no sabía verbalizar en voz alta con palabras coherentes, lo que estaba sintiendo. Tal vez, en realidad, todo empezó cuando aprendí a darme cuenta de que sentía de una manera tan intensa y profunda, que no encontraba jamás las palabras para expresar por completo lo que estaba naciendo en mí. No sé cuándo coño empezaría todo, pero me di cuenta no muy tarde, de que necesitaba no sólo expresar en palabras estos sentimientos, no me bastaba definir en voz alta con términos sencillos. Necesitaba coger las palabras, y crear con ellas un puto universo, para hacer entender la inmensidad de lo que crecía en mi cabeza. La única manera que encontré, es escribir. Es lo único que me permite formar y deformar las palabras hasta que toman el matiz que necesito plasmar.

Porque, aunque nunca sepa decirlo en alto, lo siento muy hondo, me afecta muy dentro. Me mata verbalizar algo y ver que se desinfla, que pierde color, esencia. Que deja de ser algo mío. Me mata que me tiemble la voz y me traicione.

Pero sabes. Ya me cansé. De no saber expresarme sino me paro a pensar. De camuflar en millones de palabras, espacios, y puntos seguidos, todo aquello que me está impidiendo avanzar. Ahora voy a aprender. A entender la explosión de sentimientos que me enturbian la mente, a organizar y gestionar la sobrecarga emocional. A identificar cada trozo de sentimiento que se me clave en el alma, para saber sintetizarlo en una palabra, y poder escupirlo a la cara de quien sea. Sin dudas, sin temores. Lo que siento es mío, es lícito, es válido. Lo que siento es lo primero. Si no acepto yo lo que siento, si yo misma no le doy valor y lo pongo por delante, no sirve para nada la intensidad de sentir. Sólo para seguir cavando una herida profunda y sangrante en la parte de mi ser que decide lo que siento.

No me puedo seguir dañando así. Porque con cada nueva gota de sangre, muere algo mío para siempre. Y ya he muerto demasiadas veces, perdiendo brillo y resplandor con cada herida sin curar. 

Me he propuesto sanar y reparar cada sentimiento perdido, escondido, rechazado. Ya no me avergüenzo de lo que siento. Más vergüenza me daría seguir escondiéndome en excusas para no permitirme querer sin reparos. ¿Qué hacemos con el miedo?