miércoles, 28 de marzo de 2012

I'll move to Paris, shoot some heroin and fuck with the stars.

Promesas. Promesas, promesas, promesas, promesas, promesas, promesas.
Almas que se encuentran, y ya no pueden separarse. Sueños compartidos. Ganas de todo.
Fuego, humo. Confusión. Confundirte, sentirte, arder.
Arder en un cruce de miradas. Que me mires obsceno, que me sonrías dulce.
Háblame, ríete. De mí, conmigo, o de lo que quieras.
Dime cuando me quieres. Dime donde. Y búscame escondida en una esquina, enganchada al móvil, escuchando rock.
Búscame oculta, avergonzada.
Búscame mientras me quemo, por fuera y por dentro, ardo en medio de este mundo, y la gente me mira, y se pregunta quién es esa cría ? Esa que decidió dar la nota, la que decidió arder, quemarse y desaparecer, en un sitio tan lleno de gente.

miércoles, 21 de marzo de 2012

Moratones y huesos. Dientes.

Amanecer con las caderas doloridas. Con las caderas amoratadas. Las marcas de tus dedos. Firmes. Empujando fuertes, y seguros.
La marca de tus dientes. Me recorrías con la mirada, con la lengua y con los dedos.
Nunca me quejé. Y no lo haré. No lo haré, si vuelves a devorarme.
El sol llamaba a tu ventana. Nos saludaba desde el balcón, y le devolvimos el saludo entre gemidos entrecortados.
Dedos rebeldes. Salvajes. Descontrolados. Como tú.
Tu saliva, recreando un sendero en mi estomago. Tus dedos. marcándose por toda mi piel.
La mañana nunca me había sabido tan bien. Ni entre cervezas y tabaco.
La mañana, tras una noche sin dormir, se presentó desesperada, deseosa.
Y se marchó entre tu respiración suave, observando tus dedos posados en mi pelo.
Se marchó riendo, mientra te acariciaba la espalda. Se marchó, esperando que se repitiera. Y poder espiarnos de nuevo en silencio, acompañada tan solo del parloteo de miles de pájaros, que salieron a saludarla. Saludarnos.

martes, 6 de marzo de 2012

Ganas.

Mordisquitos suaves, corazones danzarines. Dedos incansables, suspiros rápidos. Ganas de más. Ganas de todo. Contigo. Ganas de vivir, de sentir. Ansia de tus suspiros en mi piel. Saliva que sabe a miel, y olores de sexo salvaje. Desgarrarnos las gargantas uno contra el otro.
Y que me abraces fuerte al terminar, para que no me caiga.

Gritos de paredes desconchadas.


Luces. Ruido. Música alta. Manos que suben y bajan. Saltos. Risas. Euforia. Vidas confusas y confundidas. Dinero que cambia de mano. Sustancias que invaden la sangre y la hacen vibrar. Hervir. Arder. Y gritar aún más, saltar más alto. Bocas que se buscan, dedos que se encuentran. Puertas de baño que se cierran de un golpe. Risas. Y ropa que cae al suelo sucio. Gritos rasgando la noche, en un callejón retorcido. Sangre que se escurre por una pared manchada. Vidas que dejan de ser, para otorgar a alguien el derecho a sentirse persona.
Y sueños que se cumplen.

Blowin' in the wind.

Soplando en el viento. Como Dylan. Pero yo le soplo tu nombre, para que me traiga tu perfume, dulce y cálido como nada. Las cosas han cambiado desde que me fui de tu lado. Ya no te echo de menos. O tal vez no quiera hacerlo. Ahora solo busco besos guarros, amantes deslenguados y voraces. Lágrimas de alegría. O tal vez marearme de placer. Busco labios extraños, que quieran los míos. Solo busco olvidar. Olvidar en unos brazos que me toquen como nunca y me abracen con maldad.

lunes, 5 de marzo de 2012

Pedacito de cielo enredado en mi pelo.

Tus dedos. Suaves. Aún huelen a la hierba que nos acabamos de fumar. Me acaricias despacito la frente, la nariz. Recorres mis labios, susurras mi nombre, y yo me muero por besarte. La cara, la frente, el cuello. Y tus labios. Cálidos. Arráncame esta locura. Que me consumo. El porro se apaga, mientras nosotros encendemos nuestra llama, más potente, y más feroz. Con ansias, con ganas. Ganas de nosotros mismos, de gemir como animales a ritmo acompasado. Y se nos pasa la noche. En mis sueños.

Y mil besos húmedos en mi piel.

Tocarte dulce con las manos. Acariciarte despacio, pero susurrante. Ardiente. Que me quemen por dentro las ganas de tu cuerpo. Contra el mío.
Y saberte duro y tenso a mi lado.
Querer tenerte, y saberlo imposible. Rozarte despacio, pensarte muy cerca. Sentirte tan dentro, y a la vez tan lejos. Quererte salvaje. Fumar de tu boca, beberme tus ojos. Saber que soy tuya. Que se nos escape el aire en un suspiro, y me sonrías travieso. Aroma salvaje, destellos voraces. 
Besos desesperados y mordiscos en los labios. Manos desatadas, y risas traviesas.