lunes, 28 de marzo de 2016

Sácame de esta apatía.

Soy la esencia que llena tu cuerpo cuando respiras mientras duermes, el aire que se cuela por la ventana entreabierta y te acaricia la espalda desnuda. Soy el escalofrío que te recorre la columna mientras sueñas.
Soy un sueño dentro de tu sueño, por eso no puedes recordarme al despertar en el mundo real. Por eso no eres capaz de recordar que esta noche, mientras soñabas, has soñado conmigo.
Soy un sueño dentro de tu sueño porque ni en sueños podemos estar tú y yo, y nada más. Soy un sueño dentro de tu sueño para que seas capaz de encontrarme sólo cuando realmente necesitas respirar de mí. Cuando estés muriendo por dentro y ni una sola palabra de las que escuches puedan darte aliento, cuando olvides que la vida está llena de luz y corrientes eléctricas, cuando se apague por un instante el foco de verdad y lucha que es tu mirada.

Es entonces cuando te conviertes también en un sueño, dentro de un sueño. Porque lo más íntimo de mi alma tiembla sin que yo misma lo sepa, y coge aliento y se sumerge en tus sueños, y se convierte así mismo en un sueño. 
Y en esa capa tan profunda de nuestra propia conciencia, tan íntima que hasta tú la desconoces, es justo ahí donde estamos, sólo tú y yo. Y los rayos que cruzan la nada y nos atraviesan, nos llenan de esencia.
Acuérdate siempre de que soy todo lo que no puedes ver, pero está. Todo eso no perceptible a los ojos, pero que caliente, se percibe por el tacto del alma misma.
Tú seguirás siendo un sueño dentro de mi sueño hasta que por inercia, se acerquen tanto nuestras energías que sea inevitable salir del sueño a la verdad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario