sábado, 11 de febrero de 2023

No sé qué etapa. Aceptación.

 Deja de luchar contra la espiral. Deja de luchar. 

El director de mi vida es Julio Medem y eso está bien.


Martes 23/01/24

Y aquí entra la Itziar del futuro, ya valiendo vergas del tono y estilo del blog que por otra parte nunca ha sido algo demasiado coherente.

  

PORQUÉ PROMETÍ DEJAR DE LUCHAR CONTRA LA ESPIRAL?

Casi me arrastra como casi siempre.

El surrealismo turbio mágico como temática vital, no es divertido si la espiral es tuya.


Medem, me enseñaste bien. Quiero desaprender.

sábado, 4 de febrero de 2023

Resignificando mi amor propio.

 Dos años sin escribir y por aquí está todo igual. Todo revuelto y lleno de caos. Aunque esta vez. Algo es distinto en mí. Quizá estos dos años han sido punto de inflexión. No retorno en mi cabeza a algunos puntos jodidamente dolorosos.

Y es que estos tres últimos años me han destrozado el cora, le han dado la vuelta a todo en lo que creía. He visto cosas de mí misma que no creía tener. Me he odiado y despreciado más que nunca. Me he dejado anular incontables veces, he perdido todo lo que tenía guardado en mí misma. Lo he escondido al fondo, lo he cubierto de mierda. 

Estaba full of shit por dentro, y sólo seguía creciendo hacia fuera. Tapando mierda con más mierda. Devorando migajas como erizos en temporada. Una puta vergüenza. Dejándome menospreciar y tapando mi magia, escondiéndola detrás de palabras que llenan de duda. 

Ya no calan las mentiras. Se me han abierto los ojos y no hay vuelta atrás. A veces aún cuesta auto quererse, valorarse. A veces aún cuesta darse cuenta de que te están dando las sobras otra vez. Pero ya no tengo hambre de migajas. Tengo hambre de valer lo que soy.

Siento que me estoy construyendo por fin. Que no hay antiguo yo al que volver porque lo he destrozado demasiadas veces. Y he transformado los pedazos en arte y belleza, porque sigo siendo la misma pero nunca seré igual. Nacimos desnudos (y solos) y el resto es performance. Ahora estoy montando la mía con nuevas herramientas y un amor por mí misma que no había en mis antiguas versiones.

Y este acto performático lleno de talento y brillo va a seguir activo y en constante transformación hasta que mi carne esté podrida y marchita. Pero la esencia siempre será la mía ahora. El drama será mío ahora, el dolor. Siempre míos.

Feminazi pa tu consumo.

Me cansé de la mirada masculina hace mucho. Me cansé de existir para y por ellos. Me cansé de nunca verme o sentirme suficiente. Me cansé de ser 'chica para', de tener que maquillar quién y cómo soy pa entrarte por el ojo y que me valores lo suficiente como para querer meterme la polla.

Me cansé hace mucho, pero hasta hace muy poquito no he sido capaz de verlo y desquitarme. Desquitarme de que me afecte que no me valoren por todo lo que soy. Que primito, es mucho. Desquitarme de dejar que me manipulen sin darme cuenta.

Me he cansao de que mi valor como mujer lo defina cómo y cuánto entro en tus estándares. De que me digan que me sexualizo a mí misma. Mi amor, sexualizar y cosificar a alguien no tiene que ver con cuánta carne te deja ver. Tiene que ver con la mirada masculina. Con la creencia patriarcal de que una mujer tiene que mostrarse como y cuando un tío quiera verlo. De que una mujer con un cuerpo normativo existe solo para su consumo. No nos consideran iguales, no somos personas con ideales, pensamientos, deseos y esperanzas. Somos un pussy clean o un melocotonazo. Pero no pensamos, no queremos, no esperamos. Somos solo un cuerpo deseable para su consumo.

Que os jodan. Que me voy a disfrutar, me voy a mirar, me voy a amar. Que tengo valor en todas mis facetas, no soy una cáscara vacía y apetecible para que anide tu ego.Y si te jode verlo sólo tienes que darte la vuelta. 

Empoderando lo que soy al completo. Válida, capaz, dulce, y jodidamente magnética. Todos los polos me repelen.