martes, 29 de mayo de 2012

Makes me go insane.

Y así, todo el amor y las ganas que sentía por él se volvieron de color negro, revolviéndose en su estomago.
Giraban como locos en un baile histérico y desenfrenado, un baile de gritos, suspiros y gemidos. Sinfonía desesperada, eco de dos almas en lucha eterna, condenadas a buscarse y no poder rozarse nunca.
Orquesta de alaridos, de escalofríos, y de pieles erizadas que juegan, sin llegar nunca a tocarse, sin llegar a acariciarse. Dos cuerpos que no se atreven a jugar al juego de los mordiscos, por miedo a no saber parar nunca. Miradas cómplices que se cruzan en cualquier esquina, que se muerden con la mente, y anhelan un sólo trocito de piel al que poder agarrarse, que poder buscar y encontrar.
Sólo somos almas en busca de un poco de comprensión, almas en busca de desgarros, de palabras y gemidos.

jueves, 10 de mayo de 2012

We accept him, we accept him, one of us.

Nosotros somos los soñadores. Los que no tenemos ni idea de lo que es la vida real.
Somos unos ilusos, no pensamos en nada, no sabemos nada acerca de nada, y sólo pensamos en cine, y literatura.
Sólo pensamos en tener un trocito de libertad, un trocito de mundo para nosotros.
Sólo pensamos en reír, fumar, beber y disfrutar.
En caernos al suelo, y ayudarnos a levantarnos. Sólo entre nosotros.
Los soñadores. Nosotros, locos con ideas absurdas, con ganas de comernos un trocito de mundo cada día, de cantar, saltar y llorar abrazados.
Nosotros, que no sabemos nada de realidad, que desconocemos el significado de las palabras razón y lógica, que sólo pensamos en perforarnos las orejas, la nariz, en llenarnos de tinta cada rincón de nuestro cuerpo.
Que cambiamos cuando la tinta llega a nuestro corazón. O eso parecen creer por ahí.
Nosotros, que ahogamos penas y alegrías en alcohol barato, que sumergimos nuestro cerebro en humo. No se nos da bien pensar. Nunca se nos ha dado bien.
Sólo reír, llorar y disfrutar. Escuchar música antigua, tocar algún instrumento, si sabemos. Gritarle al mundo aquello por lo que suspiramos.
Sabemos vivir, aunque no se den cuenta. Sabemos disfrutar, aunque no se den cuenta.
Y en el fondo, sabemos ser felices. Al menos a ratos.

miércoles, 9 de mayo de 2012

Ser la cuarta.

Incendios en la piel a cada segundo. Incendios provocados por sueños llenos de verde. Verde bañándome de la cabeza a los pies, arrasando mi alma y devorando cada centímetro de piel pálida y descubierta.
Sueños bañados por chartreusse y una piel morena y áspera luchando desesperada con una blanca y suave.
Sueños llenos de él, de sus palabras. Anhelos mojando cada parte de mi cuerpo cuando lo veo sonreír.
Y ansia, de tenerlo cerca. Más.

martes, 1 de mayo de 2012

"¡Palabras, palabras, palabras!"

Salí de allí con el corazón en un puño, con las palabras atragantadas y la mente dando vueltas como loca. Salí de allí con las ideas vueltas del revés, la piel de gallina y un par de nuevos propósitos firmes.
Conmovida, emocionada. Salí con ganas de volver a entrar. De mostrarle al mundo de lo que soy capaz. Salí dispuesta a no olvidarme nunca de ninguno de ellos, de ninguno de los personajes que definieron mi concepto del mundo, que le dieron la vuelta a todo aquello en lo que pensaba, y me hicieron soñar durante semanas.
Hamlet. Ofelia. Horacio. Cada cual más bello, y profundo, y perturbador que el anterior.
Hace ya tiempo que los vi, pero sigo teniéndolos presentes cada día.
Por la fuerza de sus palabras, de sus miradas. Por todo lo que me transmitieron y las ganas que me entraron de ser como ellos. De desgarrar almas con palabras, con letras.
De hacer sangrar un corazón como sangró el mío con la muerte de Ofelia, con la violencia perfecta de esos dos hombres, salvajes y desmesurados, bailando con motosierras y dos perras rabiosas y descontroladas.
Como gritaba mi alma por dentro, removiéndose inquieta buscando algo más... Algo que me enseñara a vivir con más fuerza, que me forzara a ser arte cada día. Algo que rebuscara dentro de mí, sacando desde lo más profundo de mis entrañas lo mejor de mí. Espirales de autodestrucción, de dolor barato curado con alcohol aún más barato. Todo eso busco desde entonces, sabiendo que difícilmente igualaré nunca esa sensación con la que salí del teatro, esa sensación de ser capaz de todo.

Wild America.


' Todo había empezado solo tres meses atrás. Él, y sus sonrisas. Él, y sus bromas. Él, y esas miradas calladas llenándolo todo. Él, tan alto, tan delgado. Tan lleno de vida, tan completo, tan perfecto. Fuerte y diferente. De personalidad arrolladora. Un seductor, impertinente, descarado, mordaz y rápido. Empezaron a verse en secreto. A compartir besos silenciosos en la trastienda. Noches llenas de sudor, besos, y sonrisas. Noches mágicas, que le llenaban el corazón y la dejaban satisfecha. Confesiones nunca hechas antes en voz alta, copas y más copas. Tabaco, comida fría. Mucha música, de la de antes. Música rockera a todo volumen y bailes desquiciados en casa de ella, o en su coche '.