La caricia áspera de su voz, pegándose a mi piel. Los desgarros de sus letras, cómo pronuncia palabras de esencia. Versos, poesía. Mientras desnuda su alma y mis sueños. Me hipnotiza cuando recita, me humedece, me trastoca. Arranca los pedazos de cordura que quedaron en mi alma. Me lleva a la cama, entre suspiros. Apagados, sólo mis dedos y su recuerdo. Sólo noches oscuras, multitud, alcohol. Sólo el recuerdo de su voz cansada, follándose a mi alma una vez más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario