jueves, 27 de diciembre de 2012

Siempre nunca.


Voy torcida y dando tumbos. Me arrancan las ganas de un beso dulce, me desgarran con los ojos al pensar en su dulzura. Cómo van a cuidarme si no saben cuidarse a si mismos. Cómo voy a cuidarlos si la decadencia me viene arrastrando la vida, si me vuelvo cada día más mía. Más propia. 
Ya se me han olvidado los besos que se clavan. Nunca más. Ya pienso sólo en tener a alguien que me folle duro, y me abrace suave cada noche.
Que se quede hasta que me duerma y desaparezca.

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