Necesitar un algo que ni conoces, algo malo, algo que te rompe, desestabiliza. Buscar eso que te falta, que te proporcione todo el caos que buscas desesperadamente, buscar la autodestrucción, y creerla sostenible. Necesitamos de un algo oscuro, malvado y retorcido, que nos arrastre a los submundos de nuestra propia inconsciencia, precipitarnos a un vacío cubierto de espirales, que no dejan de girar y girar, buscar sumirte en la oscuridad, enterrarte en tus miserias, sufrir las consecuencias. Tomar malas decisiones como forma de vida, hundirte hasta las cejas en barro oscuro y chapoteante y no salir al exterior por miedo a que la luz te destroce los ojos. Porque la luz nos aterroriza, vivimos de noche y entre la bruma del pensamiento. La existencia es confusa durante el día y con la mente fría y clara.
Para nosotros lo único esencial es el peligro a perdernos, a arrancar nuestro propio corazón y ahogarnos en sangre, pero eso sí, sonriendo, bailando y con los brazos abiertos. Gritando, ESTAMOS AQUÍ. Venid a por nosotros, si llegáis antes de que se abra el suelo y desaparezcamos para siempre.