martes, 15 de septiembre de 2015

Qué.

Es ese puto momento en el que se te abren los ojos, la mente, la coraza. Es ese momento, cuando sientes que estás viendo de verdad lo que eres, lo que crees, lo que quieres. Lo que vives. Entrar suave en la vida de alguien no existe, hay que irrumpir, romper, dar un portazo. Y sólo cuando aprendes a existir así, intensamente, es cuando estás viviendo real. Aunque las dudas crezcan, aunque duela y duelas más. No medir los actos, reír alto, gritar si lo ves necesario sin miedo a la mirada de esa puta gente que nada sabe de la vida, por mucho traje y maletín, vestidico y tacones. Que hablen desde su mirada ignorante y vacía, desde sus cuentas llenas de billetes y sus corazones vacíos de sentido. Que hablen, escuchen y miren lo que quieran, yo me conformo con aprender a ser yo, con cuidar a la familia que he elegido tener, me conformo con sentir tan intenso como siento, porque eso no es conformarse, es luchar por una existencia verdadera, suspirando, avanzando con miedo, pero superándolo. 
Ahora que siento que empiezo a cumplirme, conocerme, quererme y disfrutarme, ahora quiero ser más yo que nunca, tocar cada cosa que caiga en mis manos para averigüar como funciona, quiero sentir con cada puto sentido cada sentimiento. Quiero conocer, aprenderme con los dedos cada rincón que he observado sonriente, oler cada bocanada de un aroma que aún no conozco,y saberme como huele cada trocito de tu cuello. Quiero saborear cosas nuevas, unos labios que me busquen sin miedo ni palabras vacías, que no creen barreras invisibles y puto absurdas entre dos cuerpos. Quiero escuchar como suena cada parte de tu cuerpo contra el mío, que resbale despacito todo lo que quiero que escuches de mí. Quiero que quieras aprenderte cada rincón,que busques sonriente con los dedos el punto débil más escondido de mi cuerpo y me muerdas sin piedad, púrpura y agresivo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario