El agua caliente de la ducha me espera, traviesa. Juega con mi piel, revolotea, se mezcla con mis sueños. Los hace temblar, bailar, retorcerse. Al son de mis latidos, al ritmo de mis dedos. Danza veloz con mis manos, se junta con mis ganas, y las hace gritar. Nos abrasa a las dos, a las ganas, y a mí. Nos provoca, nos presiona.
Eriza mi piel, el vello rubio de mis brazos. Me saca una sonrisa. Se desliza despacio entre mis piernas, llevándose consigo restos de espuma suave, y haciendo huir de mi cuerpo todos los temores, las dudas. Todo lo malo se va por el sumidero, desaparece. Y yo sonrío.
Apago el grifo, y salgo desnuda. El pelo mojado y las gotas en el suelo. Humedad. Y una sonrisa que se asoma a mis labios. El recuerdo. El deseo, más bien.
jueves, 19 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
Pirata Jenny.
Y pensando en el olor de un café recien hecho, y lo bien que debe saber lamido de tus labios. Soñando con un futuro, lejos de esta mierda. Un futuro en un sitio lejano, donde nadie pueda juzgarme por ser lo que realmente soy, y quiero ser.
Desaparecer, hundirse en la mañana. Las cinco y media se asoman al reloj, y a la ventana abierta. Se cuela el aire, frío,y se mete en mi camisa abierta. Consecuencias de no llevar nada debajo. Para qué? Esta noche no me hacía falta ropa. Que le jodan al frío, no lo he sentido hasta ahora,que se ha posado en mis riñones, el cabrón envidioso.
Nina Simone me grita rabiosa al oído, para hacerme el amor con palabras desesperadas y melodias confusas. Y aquí sigo yo. Tirada en la cama, sin encontrar la postura perfecta, incómoda y encantada a la vez. El tabaco y las letras, la música, son los únicos amigos que me quedan esta mañana, llena de sueños rotos y suspiros ya olvidados.
A la luna también le gusta jugar.
Cigarros compartidos mediante letras, pero bajo las mismas estrellas, que nos miraban sonrientes, las hijas de puta, regodeándose en nuestra lejanía. En la distancia que separa a dos cuerpos, pero no a dos almas. Que esta noche, dalo por hecho, preciosa, se han encontrado en alguna parte. Y no han podido contener las ganas de devorarse la una a la otra como nos hubiera gustado a nosotras devorarnos.
Privatízame. Entera.
Noches de locura, en las que no puedes ni pensar. Noches llenas de magia, de risas. Noches de confesiones, de historias complicadas que hacen la vida un poco más jodida de lo que ya resulta. Noches llenas de momentos raros, de suspiros y deseos. Noches llenas de calor, calor ajeno que no esperabas que existiera. Calor de alguien a quien apenas conoces, y ya sientes como alguien cercano. Noches que te arrancan gemidos callados, noches en las que solo quieres volar a otro lugar, con una cerveza, un cigarro, y esa compañía. Noches de fresas, de fresas con porros, y besos. Noches de chicas que se parecen como nadie, y aún no lo saben del todo, aunque lo intuyen. Noches maravillosas que surgen de repente. Noches. Que poco a poco se convierten en madrugadas, y si te despistas, casi en mañanas. Noches que cambian la forma de ver las cosas. Llenas de 'bonita', de sueños, de momentos maravillosos que están por llegar. Hay noches que no te esperas, pero que acaban siendo maravillosas. Que te animan, que te ayudan. Noches de inventar expresiones para calificar algo imposible de nombrar de otro modo. Noches de 'teputojodidamentefollaba's' que nadie podría entender. Noches de pensar, de plantearte por que la vida da tantas vueltas. Noches para cagarse en la puta jodida distancia, que ha impedido horas llenas de abrazos, de calor, de sonrisas. Horas de nosotras, horas de disfrutar.
Kurt.
Estamos rodeados de cosas que nos frenan. De prejuicios, de gentuza, de dolor, estamos rodeados de malas personas, que se creen que su verdad es la única cierta. Que piensan que, si te sales de lo común, no mereces la pena. Estamos rodeados de luces que sólo hacen que mostrar nuestros defectos. Apagemos por un día la luz incómoda y desagradable de los focos de aquellos que quieren decidir sobre ti. Y sólo quedémonos ahí. Mirándonos a los ojos, por el mero placer de hacerlo. Sin intentar nada, que no sea conocer para ayudar. Consolar. Besar y morder, o acariciar. Que se acaben pronto los juicios precipitados, las miradas de desprecio hacia aquellos que somos diferentes. O que lo parecemos.
Queréis juzgarme ? Adelante, cabrones. No seré yo la que os deje sin diversión. Pero sabed que no me duele. Ni lo oigo. Y si lo oigo, me río. El gran Kurt dijo, 'se ríen de mí por ser diferente. Yo me río de ellos por que son todos iguales'. Y yo me lo aplico. Me lo aprendo, lo memorizo, y lo utilizo.
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