Y pensando en el olor de un café recien hecho, y lo bien que debe saber lamido de tus labios. Soñando con un futuro, lejos de esta mierda. Un futuro en un sitio lejano, donde nadie pueda juzgarme por ser lo que realmente soy, y quiero ser.
Desaparecer, hundirse en la mañana. Las cinco y media se asoman al reloj, y a la ventana abierta. Se cuela el aire, frío,y se mete en mi camisa abierta. Consecuencias de no llevar nada debajo. Para qué? Esta noche no me hacía falta ropa. Que le jodan al frío, no lo he sentido hasta ahora,que se ha posado en mis riñones, el cabrón envidioso.
Nina Simone me grita rabiosa al oído, para hacerme el amor con palabras desesperadas y melodias confusas. Y aquí sigo yo. Tirada en la cama, sin encontrar la postura perfecta, incómoda y encantada a la vez. El tabaco y las letras, la música, son los únicos amigos que me quedan esta mañana, llena de sueños rotos y suspiros ya olvidados.
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