Por que decidir con la cabeza no se nos da bien, y pensar en consecuencias no se cuenta entre nuestras prioridades. Que nuestros principios son siempre la hierba y el sexo, las ganas y las sonrisas.
Nos movemos por impulsos y reacciones. Si me fallas, te fallo. Si me follas, follamos.
Y cuando se apaguen los focos, ya decidiremos quién es feliz y quién no.
A ver quién finge mejor una sonrisa y cuenta sólo con los dedos las marcas moradas de su piel.
Decide pronto, no hagas que me canse más de esperar a que decidas que quieres volver a aparecer.
No me obsesiones si no tiemblas con cada recuerdo cubierto de nata que yo guardé bajo llave.
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