miércoles, 24 de diciembre de 2014
Sueños
Prende el calo y sonríe, fuma, y deja al humo escaparse tras sentirlo en los pulmones. Descansa la mirada, recuerda con los dedos.Vibra con la música, evocando entre el humo el sonido de su voz, el brillo y la intensidad de sus miradas, siente de nuevo el corazón latiendo desbordado, las pupilas dilatadas, el calor en la cara. Ojos oscuros clavados en los suyos, e imagina dientes afilados clavándose en su cuello, manos morenas rodeando su pelo, aprendiéndose su cara, separando sus rincones. Delira entre sueño y realidad, y apaga la luz mientras la música sigue latiendo fuerte e insistente, deliciosa, a través de sus párpados. Esta noche soñará con miradas furtivas, preguntas absurdas, con su piel caliente.
viernes, 3 de octubre de 2014
Sustainable self-destruction''.
Necesitar un algo que ni conoces, algo malo, algo que te rompe, desestabiliza. Buscar eso que te falta, que te proporcione todo el caos que buscas desesperadamente, buscar la autodestrucción, y creerla sostenible. Necesitamos de un algo oscuro, malvado y retorcido, que nos arrastre a los submundos de nuestra propia inconsciencia, precipitarnos a un vacío cubierto de espirales, que no dejan de girar y girar, buscar sumirte en la oscuridad, enterrarte en tus miserias, sufrir las consecuencias. Tomar malas decisiones como forma de vida, hundirte hasta las cejas en barro oscuro y chapoteante y no salir al exterior por miedo a que la luz te destroce los ojos. Porque la luz nos aterroriza, vivimos de noche y entre la bruma del pensamiento. La existencia es confusa durante el día y con la mente fría y clara.
Para nosotros lo único esencial es el peligro a perdernos, a arrancar nuestro propio corazón y ahogarnos en sangre, pero eso sí, sonriendo, bailando y con los brazos abiertos. Gritando, ESTAMOS AQUÍ. Venid a por nosotros, si llegáis antes de que se abra el suelo y desaparezcamos para siempre.
Contraluz.
Y de pronto, cae la noche. Y con ella sonidos, texturas, miles de formas volubles. Cae la noche y trae la magia, los gritos, se precipita ineludible sobre millares de almas ansiadas.
Cae la noche, y llega él. Encuentro desesperado, rápido y sin cuidado, sin tacto. Presencia carnal, delirante, se mueve hábil, brutal, un ser que crece, avanza. Acelera las horas. Que se mueve, más y más rápido. Con cautela pero sin compasión, dulce pero severo, firme, pero sobre mojado.
Y explotan rápido los gritos, dos gargantas, seres, susurros y suspiros.
Explota, de repente, la mañana en la ventana, y trae la luz, y vuelve la cordura. Reflejo desnudo de otra noche que se muere. Vuelta a la paz, la ropa en su sitio.
La luna se esconde agotada, respira tranquila. Y ellos descansan, exhaustos, soñado anhelantes con el resurgir de la noche.
Ojos color sol''.
Insistente. Inevitable, inesquivable. Imposible de olvidar, de resistir. Mirada fija en mi cuerpo, y una sonrisa torcida, rebelde, inquívoca.
Sonrisa que sin palabras me aparta el pelo de la cara, me desabrocha el sujetador. Sonrisa que me sube despacito la falda, que aparta con cautela y picardía, lenta, ligeramente, las braguitas de su sitio.
Sonrisa que no tiembla, nunca duda, no vacila. Mirada descuidada que se centra en lo abierto de mis ojos, lo húmedo de mis labios, mirada desbordante que me arrastra, me sacude.
Quiero buscar tus ojos. Hacer reales (y un poco mías) todas tus sonrisas.
Calma.
La poesía es demasiado complicada para un corazón que casi late por inercia. Es demasiado sentimiento para un alma tan frágil, expresar en su máxima belleza el más grande de los sufrimientos.
La poesía es para los valientes, que se atreven a gritar en voz alta sus más íntimos pensamientos, la más quebradiza de sus emociones. La poesía es demasiado dura, cruda, demasiado hermosa.
La poesía es paz en la forma, y profundo caos en el fondo. Más fácil escribir sin medida, sin miedo, sin frenos. Escupir sobre un papel en blanco, dejar a las ideas solas, sin dueño, dejar que aparezcan, te hablen, se expresen. Dejar que te guíen.
Dejar que las letras sangren solas, y no limpiar el papel, sino mancharte de sangre seca y dolor, de pensamientos, releyéndolas a oscuras bajo la luz de la noche.
viernes, 19 de septiembre de 2014
Nameless.
Dame de beber; de tu boca. Comer de ti; de tu cuerpo. Eso que tengas, que sientas que no puedes, que te hace temblar, sudar, explotar desde dentro. Dame de ti, de tu vida, deja que me alimente de lo que se te escapa, que me recorran tus dedos, me busque tu lengua, me arrastren tus palabras. Deja que sea un poco tuya, un poco menos mía, un poco de los dos. Déjame libre, deja que me aprenda tus rincones. Deja que duerma en el hueco de tus caderas, en tus ojos brillantes, en tus sueños turbios. Deja que me quede a vivir en un rincón de tus sueños guarros, de palabras sucias, sudor y ganas. Deja que beba la vida que se escapa de tu cuerpo cuando me miras, el ansia que desprende tu sudor, las ganas de acabar, de ir más rápido. Que me queme en un suspiro roto, en tu voz temblorosa susurrando mi nombre.
martes, 16 de septiembre de 2014
La vida es sueño, y los sueños, sueños son''.
Que siempre le dedico demasiado tiempo al viento, que me pierdo en sus suspiros. Me transporto en sus corrientes, me dejo llevar por los nombres y sonidos que me susurra al oído. Que siempre confundo al viento con las almas, dejo que me arrastren, pero nunca me someto. Nunca más, al menos. Sólo los soñadores son capaces de entender, de sufrir, llorar, anhelar y creer de verdad. Somos los únicos capaces de dejarnos ir, escondernos durante meses para sufrir en silencio la tortura de un sueño roto, de vivir con el corazón en una mano y enseñarle cachitos reales, sangrantes, latentes, al mundo entero.
Sólo los que escuchan los susurros, las palabras en la mente. Los soñadores somos los locos, los desesperados. Los que vamos colocados, jodidos o felices, los que luchan por gritar más fuerte y sentir más firme al que tienen al lado. Los locos somos los amos del mundo, pero la cordura a veces es más fuerte, intenta atraparnos en el otro lado, dejarnos ciegos, la cordura quiere que veamos la realidad sin brillo, sin fuego, sin estado de ánimo. Que seamos grises, sordos, que nunca estemos tristes, ni alegres, que no sintamos euforia, ni desesperación. La cordura no da nada nuevo, le quita la magia a la vida, la retuerce, la deja inservible, en la basura, un montón de desperfectos que al menos no huelen, sólo están.
Sólo los que escuchan los susurros, las palabras en la mente. Los soñadores somos los locos, los desesperados. Los que vamos colocados, jodidos o felices, los que luchan por gritar más fuerte y sentir más firme al que tienen al lado. Los locos somos los amos del mundo, pero la cordura a veces es más fuerte, intenta atraparnos en el otro lado, dejarnos ciegos, la cordura quiere que veamos la realidad sin brillo, sin fuego, sin estado de ánimo. Que seamos grises, sordos, que nunca estemos tristes, ni alegres, que no sintamos euforia, ni desesperación. La cordura no da nada nuevo, le quita la magia a la vida, la retuerce, la deja inservible, en la basura, un montón de desperfectos que al menos no huelen, sólo están.
Amenacé con retirarme''.
Tuve miles de pesadillas, de terrores, sentí como si la vida simplemente hubiera huido de mi cuerpo, como si se hubiera ido detrás de él, de su tinta, como si mi sentido de ser se hubiera pegado a su espalda, y se hubiera escapado con él. Sentí que me desgarraba, me rompía, deshacía. Que no volvería a ser la misma, que me había perdido en las profundidades de sus ojos oscuros, y nunca iba a encontrar la salida. Sentí que desaparecía de mí misma, de mis sueños, que mis ojos no eran míos, mis ganas no eran mías, mis dedos, mis anhelos, delirios, más profundos deseos y todo en lo que creía. Sentí que todo estallaba, te seguía, que la manera en la que vivo la vida nunca volvería a mí, que estaba escondida debajo de tu cama, dentro de tu armario, que me había quedado oculta entre tus pensamientos, en tus brazos, que me había perdido en la profundidad de tus dedos.
Creí que me había deshecho, en sudor y lágrimas, en humedad creada para ti, para dejar un rastro brillante y claro de tu casa a mi cama. Que eras el único al que permitiría jamás volver a tocarme. Creí querer dejar atrás gemidos, sonrisas, caricias, un grito que se pierde en la noche, sudor nuevo, fresco pero ardiente, pegajoso. Creí que me quedaría a vivir en un rincón de mis nostalgias, el que lleva tu nombre. Que no saldría nunca, te esperaría eternamente y en vano, sola, llorando, viendo como regalas gestos, delirios, a cualquier niñata de mirada tonta, a cualquier tirada en busca de una cama blanda y comida caliente. A cualquier zorra en busca de autoestima. Observando como mi vida retrodece, palidece, pierde todo rastro de color, alegría, todo brillo procedente del pasado.
Y QUE TE JODAN, que he vivido mis meses de infierno, perdí mi identidad,las ansias, las ganas, perdí mi forma de ser, las reglas del juego y la partida entera. Pero que te jodan si crees que alguien puede ganarme la guerra, anularme, utilizarme. Que te jodan si pienso seguir esperando, soñado, deseando. Que te jodan si vuelvo a dejarte sentir mis maravillas, la suavidad de mi piel, la caricia de mis piernas.Que te jodan, y sigue soñando con mi interior de terciopelo,con mis labios de puta japonesa, mis dedos mágicos, soñando con que te pida por favor, que me destroces fuerte, que más fuerte, contra la pared.
Ya no regalo mis nostalgias, no concedo ni un deseo. Me he vuelto más dura, más real, impactante. Ahora soy yo, sólo yo, soy yo quien decide, improvisa, planea, soy quien disfruta y va a seguir haciéndolo. Soy con quien sueñas las noches que recuerdas lo que fuimos, lo que fuiste conmigo. Ahora decido, me la pego, disfruto cada instante. No huyo, me introduzco en el placer hasta que me dan arcadas, y sigo adelante, más fuerte, más ansiosa, más desesperada. Lucho por recuperar entre las piernas toda la vida que me robaste, que me arrancaste.
lunes, 10 de marzo de 2014
lunes, 3 de marzo de 2014
Ríos de sangre. Caliente.
Podría escribirte las letras más duras, los versos más dulces y las palabras más tristes.
Pero prefiero dejarme perder en el color del miedo, el deseo y el temblar bajo tus dedos. Dejarme absorber, arrastrar, torturar. Respirar vida y delicia en cada calada y no mirar atrás. Prefiero correr a tu lado hacia cada madrugada rota, luchar por ser yo misma, gritar contra el viento que merezco libertad, y vivir en un sueño. Prefiero dejarme perder sin remedio entre tus venas, en tu olor.
Pero prefiero dejarme perder en el color del miedo, el deseo y el temblar bajo tus dedos. Dejarme absorber, arrastrar, torturar. Respirar vida y delicia en cada calada y no mirar atrás. Prefiero correr a tu lado hacia cada madrugada rota, luchar por ser yo misma, gritar contra el viento que merezco libertad, y vivir en un sueño. Prefiero dejarme perder sin remedio entre tus venas, en tu olor.
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