lunes, 30 de marzo de 2020

FUCK YOUR MORALS

Sólo necesito dejar fluir las palabras, escucharme de una puta vez. Necesito identificar quién coño soy ahora mismo, o qué me creo que soy. Soy lo que quiero ser en cada momento, digo lo que pienso y punto, y luego pienso lo que digo, aunque a veces me arrepienta.
Me desnudo muy rápido hasta que veo que todo es la misma mierda, diferente día. Y vuelvo a levantar el muro. Hay gente que sólo te inspira a. Eso. A construir un muro de hormigón y blindarlo con láminas de hielo y diamante, acero, titanio. Cualquier material que resista las hostias que te dan en esta puta vida, o que te das tu misma. 
El mundo fuera se está derrumbando, y yo dentro con él Sólo quiero salir, a recibir los cascotes, a luchar como siempre con el puto día a día y sus piedras del camino. Necesito no escucharme porque necesito tanto escucharme, que no quiero. Prefiero luchar contra todo y refugiarme en algo bonito, suave. Refugiarme en cuidados, en empoderamiento. Sin darme cuenta de que empoderarme no sirve de nada si no viene desde lo más profundo de. Mí. O dándome cuenta pero apartando los oídos de todo lo que me sale del corazón. 
Por eso estos días grises, estoy derribando el muro, poco a poco, sin mucho cuidado porque quiero tener prisa, pero con paciencia, para que las grietas en el hielo no abran heridas con sus puntas afiladas, heridas tan propias que no sanan nunca. Estoy derribando el muro con mis propias manos, con mis dedos, rascando concienzudamente hasta encontrar la grieta que lo derrumbe todo. 
Dentro del muro hay algo que late cálido y vibrante. Y aún más dentro, estoy yo, con mis fallos y mis propósitos y mis caídas y mis ahogos. Y estoy deseando salir a enseñarle al mundo que no, que no soy normal, pero que le jodan a todos lo que me miran por encima del hombro. Las mejores personas nunca lo son, ¿No? Y quién es normal en estos tiempos podridos, JÁ.

Ilustración de Luis Quiles.

No hay comentarios:

Publicar un comentario